Nuestro siguiente destino, el mini zoo de La Grandera. nueva visita frustrada, más si cabe por no saber el por qué. Supuestamente está cerrado el mes de febrero, y me da a mi que lo estarán alargando para evitar currar de nuevo :-).
Decidimos entonces ir a casa para poder comer y salir a ver si conseguimos por la tarde subir a Buelnes en su Funicular (teleférico). Desde allí parece ser que hay unas vistas preciosas. Y no lo dudo, puesto que ese pueblo está dentro de los picos de europa en sí y las vistas de todas las montañas nevadas tiene que ser una pasada. Vamos, que se parecerá bastante al mirador de Fito. Pero, como no, no podemos subir.
Así que decidimos dar un paseo por el mismo Arenas para comprar alguna cosilla y luego nos dirigimos a ver la Salmonera de Caño. Un sitio precioso. Un rio en plena montaña con muchos rápidos y una cascada por donde suben los salmones para desobar. No vimos ninguno, pero da igual, el sitio merece la pena de todos los modos.
Cuando terminamos, al pasar por Cangas decidimos inteligentemente comprar unas botellas de sidra de la tierra y un vaso para poder escarciarla. Paso número uno para cuando quieras beber sidra: Asegúrate de tener un abrecorchos en tu casa con el que poder abrir las botellas. A nadie se nos ocurrió y la sidra está esperando en la nevera para mañana ser bebida.
Una vez ya en casa, llamo a mi madre para despreocuparla al menos durante los próximos 2 ó 3 días y me entero de que el bar donde curro ha sufrido una pequeña-gran inundación. Hasta que no lo vea no puedo decir la magnitud de la misma, pero parece ser que pequeña no ha sido. Si es que no me puedo ir. Me voy y pasa lo que pasa.
Bueno, qué se le va a hacer. Cuando regrese el domingo miraremos a ver que me toca hacer. Que seguro que me toca. Ahora nos dedicaremos a hacernos unas hamburguesas y pronto para la cama que estoy reventado.
Un beso, y hasta la próxima.
(Escuchando: Javier De Torres con Quique Gonzalez - Nadie encuentra lo que sea.)
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